“Miguel Hernández. La voz de la herida” de David Becerra Mayor y Antonio J. Fernández Antón. Editorial El Páramo


“Miguel Hernández. La voz de la herida” nace con el único propósito de salvar a Miguel Hernández de su segunda muerte. El 28 de marzo de 1942, a las 5.30 horas de la mañana, Miguel Hernández Gilabert “murió de tuberculosis y de comunismo” en el sanatorio de Porta-Coeli de Valencia tras pasar casi tres años en las cárceles franquistas. Pero a su muerte física le seguirá, coincidiendo con los actos de celebración del centenario de su nacimiento, una segunda muerte. Porque Miguel Hernández ha regresado -o le han hecho regresar- a nuestros días despolitizado y sin ideología. Ha regresado como hombre y como poeta, pero no como sujeto histórico y social. 

Esta obra, al contrario, pretende devolverle a Miguel Hernández el componente político y social; pero no estamos ante una biografía cerrada, que dé respuestas definitivas sobre la vida y la obra del poeta. Busca formular nuevas preguntas alrededor de su vida personal, de sus relaciones familiares, de su producción literaria y de su militancia política.

Se trata de marcar un nuevo punto de partida.

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